Deployment
Bring Your Own Cloud (BYOC)
Bring Your Own Cloud (BYOC) es una arquitectura de puesta en producción en la que la plataforma se ejecuta dentro de la infraestructura de nube existente del cliente (AWS, Azure, GCP) o en su entorno on-premise, en lugar de en una nube compartida gestionada por el proveedor, garantizando que los datos, las entradas y las salidas del modelo nunca salgan del límite de control del cliente.
Por qué la empresa necesita BYOC
Para las organizaciones empresariales que gestionan datos sensibles (historiales de pacientes, transacciones financieras, documentos legales, datos de empleados), la pregunta de a dónde van los datos cuando entran en un sistema de IA no es opcional. Los requisitos normativos en servicios financieros, sanidad y sector público suelen exigir que ciertas categorías de datos permanezcan dentro de límites geográficos u organizacionales definidos.
Una plataforma de IA en SaaS que procesa datos en un entorno de nube gestionado por el proveedor exige al cliente confiar en el tratamiento de datos, las prácticas de seguridad y la cadena de subprocesadores del proveedor. Para muchos compradores empresariales, en particular en sectores regulados, esa confianza no se puede establecer a nivel de compras y el trato no se cierra.
Cómo funciona BYOC en la práctica
En un deployment BYOC, el proveedor aporta el software (la plataforma, los agentes de IA, la infraestructura de pipelines) y lo pone en producción dentro del tenant de Azure, AWS o GCP del propio cliente. El cliente controla la cuenta de nube, la red, el almacenamiento y las políticas de acceso. Los ingenieros del proveedor ponen en producción y configuran el sistema dentro de ese entorno, y pueden mantener acceso operativo para soporte y actualizaciones, siempre delimitado y auditable.
Los datos nunca salen del entorno del cliente. Las llamadas a la API del LLM pueden seguir haciéndose a proveedores externos (OpenAI, Anthropic, Google), pero se realizan desde dentro del entorno del cliente, usando las propias credenciales de API del cliente, sujetas a los acuerdos de tratamiento de datos empresariales de esos proveedores.
BYOC frente a SaaS: la disyuntiva del deployment
SaaS es más sencillo de operar y suele ser más barato de aprovisionar, pero exige que el cliente acepte el tratamiento de datos del proveedor. BYOC le da al cliente soberanía total sobre los datos y suele satisfacer los requisitos de seguridad de la información y de cumplimiento que bloquearían un deployment SaaS, pero exige que el cliente disponga de la infraestructura de nube en la que poner el sistema en producción, y añade algo de complejidad operativa.
Para las organizaciones empresariales a las que GenOS se dirige, BYOC no es un extra deseable: suele ser el requisito previo que hace posible el deployment. El CISO y el delegado de protección de datos necesitan poder señalar dónde están los datos, quién los controla y cuál es la posición de residencia de datos. BYOC da una respuesta clara a las tres preguntas.
Siguiente paso
Vea cómo GenOS lleva esto a producción para equipos empresariales.