El reto
Con cientos de envíos al mes pasando por un equipo de dos personas, no había margen de error ni tiempo para corregirlo.
Las reglas que gobernaban el procesamiento de pedidos nunca se habían escrito:
- Los distribuidores usaban sus propios identificadores de producto, no SKUs
- A veces los pedidos había que dividirlos en varias entradas de SAP
- El tamaño de las unidades variaba según el cliente
- La gestión de excepciones era informal: decisiones tomadas pedido a pedido, sin documentar
Automatizar este proceso exigía hacer explícito ese criterio antes de poder automatizar nada. Las reglas deterministas se tuvieron que extraer, documentar y validar en estrecha colaboración con los operadores que realmente poseían ese conocimiento.
